1. PRESENTAR EN CLASE TODOS LAS ACTIVIDADES REALIZADAS EN CLASE DE ACUERDO A LAS GUIAS ENTREGADAS.
2. LEER E IMPRIMIR EL SIGUIENTE DOCUMENTO PARA LA CLASE.
La Independencia del virreinato de la
Nueva Granada
Durante
el siglo XVIII, en el virreinato de la Nueva Granada se presentaron varios
factores que debilitaron los lazos que lo unían al Imperio español: el
crecimiento demográfico y económico, la aparición de nuevas formas de concebir
la sociedad, el crecimiento de un sentimiento americanista por parte de los
criollos, la introducción de diversas reformas, la crisis al interior de la
metrópoli, el surgimiento de movimientos sociales anticoloniales, entre otros.
El
origen de las ideas independentistas se encuentra en el movimiento de la Ilustración,
el cual llegó al virreinato a finales del siglo XVIII. Este dio lugar a la
creación de bibliotecas públicas y a la circulación de nuevas ideas. La
Ilustración permitió que algunos criollos, que recibieron el nombre de precursores,
comenzaran a tener en cuenta el aporte de las ideas de igualdad y libertad.
Las reformas borbónicas
en el virreinato
En
el virreinato de la Nueva Granada, las reformas implementadas por la monarquía
establecieron una serie de medidas que produjeron importantes cambios a nivel
político, económico y administrativo. Veamos algunas de ellas:
-
En
lo político. Se
crearon nuevos virreinatos en las colonias, entre ellos el de Nueva Granada que
agrupaba las Audiencias de Quito, Panamá y Santa Fe. Aunque el virreinato de la
Nueva Granada fue creado en 1719, fue suprimido en 1724 por problemas
económicos, y se re-estableció nuevamente en 1740. Otra de estas reformas fue
la expulsión de los religiosos jesuitas en 1767, con esta medida se buscaba
dejar claro el poder de los reyes sobre la Iglesia, pues los jesuitas tenían
gran influencia sobre la sociedad.
-
En lo económico. Se incrementó la
producción agrícola, se crearon nuevos puertos, se autorizó el libre comercio
entre las colonias y España, y se aumentó el valor de algunos impuestos al tiempo
que se establecieron otros. El aumento de los impuestos desató levantamientos
populares en algunas ciudades como Honda, Tuta y especialmente Socorro,
en donde se inició el movimiento de los comuneros. Aunque este
movimiento fue reprimido, dio paso para nuevas manifestaciones de oposición a
los españoles.
-
En lo administrativo. Para que la nueva
economía tuviera los efectos esperados, la Corona designó como funcionarios del
gobierno a personas de su entera confianza, pagándoles salarios elevados para
evitar que fueran sobornados. Como en el resto de la América española, el
nombramiento de estos nuevos funcionarios restringió el acceso de los criollos
a los cargos públicos. A raíz de esto, los criollos se convirtieron en
opositores del gobierno virreinal.
La Expedición Botánica
Este
proyecto se encargó de elaborar un estudio de historia natural del virreinato
de la Nueva Granada, y un mapa con la ubicación de su flora. Durante la
expedición se estudiaron las propiedades de las plantas y fueron clasificadas
en un herbario con aproximadamente 20.000 especies.
La
Expedición Botánica comenzó en 1783 bajo la dirección de José Celestino
Mutis, un médico y sacerdote español que había llegado a la Nueva Granada
en el año de 1760 para servir a la corte del Virrey. Además, Mutis era profesor
en el Colegio Mayor del Rosario donde enseñó a los jóvenes de la élite
neogranadina, a interesarse en los recursos naturales del territorio americano.
Entre los miembros destacados de la Expedición Botánica estaban Sinforoso
Mutis, Francisco José de Caldas, Francisco Antonio Zea, Jorge Tadeo Lozano y
Pedro Fermín de Vargas, entre otros.
Inicialmente,
la sede de la Expedición Botánica funcionaba en la ciudad de Mariquita
(Tolima), pero fue trasladada a Santa Fe de Bogotá en 1791. El gobierno español
decidió terminar con esta institución en 1816 y trasladar todos sus archivos a
España. La importancia de la Expedición Botánica no se limitó solamente al
campo científico, sino que permitió la formación de un grupo de intelectuales
que más tarde se convirtieron en los líderes del movimiento de independencia.
El ideario de la
Independencia en el virreinato
En
un principio la búsqueda de la independencia en el virreinato se forjó bajo la
idea de las discrepancias políticas en la Corona. Pero cuando llegó la noticia
de la Independencia de Estados Unidos, en 1776, y pocos años después, del éxito
de la Revolución francesa de 1789, los criollos observaron que las ideas
ilustradas de libertad, igualdad y fraternidad aplicadas a las naciones, podían
tener un verdadero resultado. Se dieron cuenta de que el absolutismo y la
monarquía podían ser derrotados por una colonia. En este sentido, la
independencia norteamericana se constituyó en el ejemplo de libertad y
democracia.
Así,
los criollos ilustrados se dieron cuenta de que no solo tenían la formación
académica para dirigir un proceso de
independencia, sino que también estaban en condiciones de asumir el gobierno de
las nuevas repúblicas. Las instituciones imperiales españolas se mostraban
retrógradas y atrasadas frente a los nuevos acontecimientos políticos. La representatividad,
la autonomía y la participación eran algunos de los principales
avances que la sociedad neogranadina reclamaba ante sus autoridades. Ya no se
rogaba por los derechos sino que se exigían.Al principio, muy pocos pensaban en
una independencia absoluta; lo que la mayoría de personas solicitaba era mayor
autonomía y participación.
Uno
de los ejemplos más notables de este ideario lo constituyó Antonio Nariño,
precursor de la independencia, cuyo interés por la cultura y la ciencia se
manifestaba en la posesión de una enorme biblioteca con más de dos mil
volúmenes. Nariño, tradujo del francés la Declaración
de los derechos del hombre y del ciudadano, lo que le costó una condena a
diez años de prisión y el exilio del continente americano.
Del juramento de
fidelidad al Memorial de Agravios
En
el virreinato de la Nueva Granada, como en las demás colonias
hispanoamericanas, hubo manifestaciones que apoyaban al rey Fernando VII ante
la agresión de la que fue objeto por parte de Napoleón Bonaparte. Como muestra
de esto el 11 de septiembre de 1808, en la ciudad de Santa Fe de Bogotá, se
hizo un “Juramento de fidelidad” que luego se extendió por todo el
virreinato. Este acto, representó un día muy importante, pues era la
reafirmación de la lealtad al gobierno español.
Sin
embargo, en 1809 comenzaron los movimientos de insurrección. La ausencia del
rey y la dominación francesa de la Península motivaron levantamientos que
solicitaban la separación de las colonias y la defensa de la monarquía frente a
los invasores franceses. Los ecos de la
revolución de Quito se sintieron en el
virreinato, cuando Camilo Torres Tenorio propuso apoyar a los quiteños.
Se organizó una junta que pronto se disolvió, lo que dejó en claro las
diferencias entre los criollos y los españoles, pues los primeros no tenían
igualdad de representación. Esto impulsó a
Camilo Torres a escribir, en noviembre de 1809, el Memorial de
Agravios, en el cual defendía el derecho de los criollos a participar en el
gobierno y a tener las mismas oportunidades. Para 1810, este documento sirvió
como base ideológica a los movimientos de independencia de las diferentes
provincias del virreinato.
Del 20 de julio a la
formación de la primera República
El
avance de las tropas francesas en España llegó hasta la misma ciudad de
Sevilla, sede de la Junta Central. Esta junta se disolvió para crear un Consejo
de Regencia, el cual debía ser reconocido por las colonias. La situación para
la metrópoli era caótica y las colonias vieron su oportunidad ante la ausencia
de autoridad imperial.
En
este ambiente, unos meses más tarde estalló en el virreinato la revolución
libertadora. Comenzó el 22 de mayo de 1810 en Cartagena, en donde se instaló
una Junta Suprema de Gobierno. La agitación se extendió por otras ciudades del
país como Cali, Pamplona, Socorro, hasta que finalizó en Santa Fe el 20 de
julio de 1810, cuando los delegados de la Junta de Santa Fe le exigieron al
virrey la convocatoria de un cabildo abierto. Tan pronto el virrey se negó a hacerlo, la junta revolucionaria se
reunió sin su permiso. Lo mismo ocurrió en otras ciudades en donde se formaron
juntas patriotas.
Inicialmente,
las juntas plantearon las “actas de revolución”, las cuales buscaban no una
independencia sino una autonomía con respecto de España, es decir,
proclamaban la conservación de los territorios para el rey Fernando VII, pero
con la organización de gobiernos autónomos frente a la monarquía española.
Luego, los criollos cambiaron de opinión, de tal manera que en noviembre de
1811 la provincia de Cartagena proclamó su independencia absoluta, a lo que
siguieron las proclamas de las provincias de Cundinamarca, Antioquia y Tunja.
Después comenzó el primer período de la vida independiente al cual se le llama primera
República o Patria Boba (1810-1816).